La fecha de la graduación no se mueve, y eso lo cambia todo
En casi todos los pedidos de grupo hay margen: si las sudaderas llegan tres días más tarde, no pasa nada grave. En una graduación no existe ese margen. El acto es el día que es, y una sudadera que llega el lunes siguiente no sirve para nada de lo que la queríais.
Por eso lo primero que preguntamos cuando nos escribís por una graduación es la fecha exacta. Con ella marcamos el pedido como fecha crítica, que en nuestro sistema significa que no entra en la cola por orden de llegada sino planificado hacia atrás desde vuestro día, con el taller avisado de que esa fecha no se negocia.
También significa que os vamos a meter prisa a vosotros. Si el diseño se atasca o la promoción no acaba de pagar, os lo diremos con antelación en lugar de esperar a que sea tarde. No es agobiar por gusto: es que el único plazo que no podemos recuperar es el que se pierde al principio.



