Guía de tallas para un pedido de sudaderas de grupo
Qué talla pide cada uno cuando sois treinta, por qué la talla de tienda no sirve y cómo recogerlas sin que falte nadie.

En un pedido de grupo no hace falta recoger las tallas: cada persona elige la suya cuando entra a pagar en la página del grupo. El rango va de la S a la 3XL en adulto, más tallas infantiles de 1-2 hasta 12-14 años. La talla que hay que mirar no es la de las camisetas de tienda sino la medida del pecho en centímetros, y ante la duda entre dos, la sudadera de grupo se lleva holgada: casi siempre gana la grande.
Cuando alguien organiza las sudaderas de su clase, hay dos cosas que le retrasan el pedido: cobrar y recoger las tallas. De la primera hablamos en otro artículo. Esta es la guía de la segunda.
Y conviene tomársela en serio por un motivo concreto: una sudadera de grupo lleva el nombre de cada persona. No es un producto de tienda que se cambia y ya está.
Por qué la talla de tienda no te sirve
La reacción normal es "yo uso la M". El problema es que la M de una marca no es la M de otra. Las tallas de ropa no están estandarizadas: son una letra que cada fabricante interpreta a su manera.
Por eso, cuando abrimos la página de vuestro grupo, os pasamos la guía con las medidas reales de la prenda —ancho de pecho y largo, en centímetros—. Así cada uno elige sobre datos y no sobre una letra.
📏 El truco casero: coge una sudadera tuya que te quede como te gusta, extiéndela sobre una superficie plana y mide el ancho de un sobaco al otro. Compara ese número con la tabla. Es mucho más fiable que acordarte de qué talla usas.
Qué rango de tallas hay
Trabajamos desde la S hasta la 3XL en adulto, y tenemos tallas infantiles de 1-2 años hasta 12-14 años. En la práctica esto significa que entra todo el mundo: desde los pequeños de primaria hasta el profesor que se apunta al final, que es algo que pasa casi siempre. Si el pedido es de una clase de 5 años, tenéis las tallas por edad explicadas en sudaderas para la graduación de Infantil.
Merece la pena decirlo en el grupo desde el principio, porque hay gente que da por hecho que no va a haber su talla y ni pregunta.
El consejo que más disgustos ahorra
Si alguien duda entre dos tallas, casi siempre acierta con la mayor.
No es una recomendación genérica: es que en sudaderas de grupo la gente las quiere holgadas. Se llevan encima de otra ropa, se usan para ir a clase y para el viaje de fin de curso, y el estilo que se lleva es amplio. Una sudadera de grupo justa se acaba usando poco.
Los dos casos donde más se falla:
- Las tallas grandes. Conviene confirmarlas mirando las medidas, no a ojo.
- Los más pequeños. Las tallas infantiles varían mucho y ahí el margen de error es menor.
Cómo recogerlas sin volverte loco
El fallo más habitual —y lo vemos constantemente— es dejar la recogida de tallas para la última semana. Siempre faltan cuatro o cinco personas, siempre son las mismas, y el pedido se para por ellas.
Lo que funciona:
No las pidas por WhatsApp. Un mensaje pidiendo tallas en un grupo de treinta personas genera veinte respuestas desordenadas, tres personas que no contestan y dos que contestan dos veces con tallas distintas. Es imposible de gestionar.
Que cada uno registre la suya. En nuestro caso se resuelve solo: cuando cada compañero entra en la página del grupo a pagar su sudadera, elige su talla ahí mismo. Quien paga, deja su talla. No hay lista que perseguir ni nadie que se quede fuera por despiste.
Pide las tallas con tiempo, no cuando ya vais con la fecha encima.
Revisad la lista entera antes de confirmar. Es el último momento para detectar el "yo pedí L, no M". Una vez producido, al ser un producto personalizado con el nombre de cada persona, no funciona como un cambio de tienda normal.
¿Y si una talla falla?
Nos ha pasado y lo miramos. Al tratarse de productos personalizados revisamos cada caso de forma individual para buscar la mejor solución posible. Pero justo por eso insistimos tanto en repasar la lista antes: prevenirlo es infinitamente más fácil que arreglarlo.
Los detalles están en nuestra página de envíos y devoluciones.
Resumen para quien organiza
- Pasa la guía de medidas reales, no las letras.
- Avisa de que hay de S a 3XL y tallas infantiles. Entra todo el mundo.
- Ante la duda entre dos, la mayor.
- Que cada uno registre la suya al pagar. No hagas listas a mano.
- Revisad todo antes de confirmar.
Cómo funciona el pedido completo, con las tallas y el pago integrados, lo tienes en la página de sudaderas personalizadas para grupos. Y si lo que te preocupa es el dinero, en cómo cobrar a 30 personas sin adelantar nada está la otra mitad del asunto.
Donde más se nota una talla mal pedida es en un viaje, porque allí no hay margen para cambiarla: lo contamos en sudaderas para el viaje de fin de curso.
Como cada persona elige su talla al pagar, el delegado no tiene que recoger ninguna: cómo funciona está en cómo pide sudaderas un grupo grande sin adelantar dinero.
Y si os surge cualquier otra duda antes de pedir, está contestada en las preguntas frecuentes.
Las tallas las elige cada persona al pagar, así que no hay que recogerlas: cómo funciona está en sudaderas para un grupo de amigos.
Que cada uno elija su talla al pagar es además lo que más acorta el pedido, porque no hay que esperar a que nadie recoja nada: el plazo completo está en cuánto tardan las sudaderas de grupo.
¿Vas a organizar las de tu clase? Dinos cuántos sois y te ayudamos con el diseño y las tallas por WhatsApp, sin compromiso. Pide presupuesto gratis aquí.
Preguntas frecuentes
No. Cada persona entra a la página del grupo desde su móvil, elige su talla y paga la suya. Quien organiza no lleva ninguna lista de tallas ni persigue a nadie: solo ve quién ha pagado y quién falta.
De la S a la 3XL en adulto, y tallas infantiles desde 1-2 años hasta 12-14 años. En un mismo pedido de grupo pueden convivir tallas de adulto y de niño sin problema.
La grande. Una sudadera de grupo se lleva holgada y encima de otra ropa, y casi nadie se arrepiente de que le quede amplia; de que le quede justa, mucha gente.
Antes de que el pedido se cierre, sí. Una vez cerrado entra en producción con los nombres y las tallas que había, así que el momento de revisarlo es antes del cierre.
No necesariamente, y es el error más común. Las tallas de tienda varían muchísimo de una marca a otra. Lo fiable es medir el pecho en centímetros sobre una prenda que ya tengáis y comparar con la tabla.