Serigrafía o DTF: cuál le conviene a vuestra camiseta
No es una cuestión de calidad, sino de qué vais a estampar y cuántos sois. La serigrafía funciona pasando la tinta a través de una pantalla, y hace falta una pantalla por cada color del diseño. Preparar esas pantallas cuesta un trabajo que se hace una sola vez, así que en un pedido de cinco camisetas ese coste pesa muchísimo y en uno de doscientas casi no se nota. Por eso la serigrafía es lo que abarata de verdad los pedidos grandes con un diseño de uno o dos colores.
El DTF va por el camino contrario: se imprime el diseño y se aplica con calor, sin trabajo previo. Da igual que el dibujo tenga dos colores o cincuenta, que lleve degradados o una foto: el precio no cambia por añadir color. Es lo que usamos en pedidos pequeños y en cualquier diseño con ilustración.
El DTF es además lo que resuelve los nombres. Como cada camiseta lleva uno distinto —el nombre, el mote o el dorsal de cada persona— cambiar el texto de una prenda a otra no supone volver a preparar nada, y por eso personalizar cada camiseta con su nombre no encarece el pedido.
Lo normal es combinarlos dentro del mismo pedido: serigrafía para el diseño grande cuando sois muchos y DTF para todo lo que cambia en cada prenda. Cuando nos enseñéis vuestra idea os decimos qué combinación tiene más sentido para lo que buscáis y para el tamaño de vuestro grupo.



