Serigrafía, DTF o bordado: qué elegir
Las tres técnicas con las que estampamos una sudadera de grupo: en qué es imbatible cada una, cuál aguanta mejor los lavados y por qué casi todos los pedidos combinan dos.

Cuando personalizáis las sudaderas del grupo no solo elegís qué poner, sino cómo ponerlo. Y ese «cómo» decide tres cosas: cómo se ve el diseño, cuánto aguanta en la lavadora y cuánto cuesta el pedido.
Nosotros trabajamos tres técnicas: serigrafía, DTF y bordado. No hay una mejor que otra en abstracto —cada una es imbatible en su terreno—, y la mayoría de los pedidos de grupo acaban usando dos.
Serigrafía: imbatible cuando sois muchos y el diseño se repite
La serigrafía consiste en preparar una pantalla por cada color del diseño y estampar con ella todas las prendas, una detrás de otra.
Su ventaja está en la matemática: la pantalla se prepara una sola vez. Estampar cinco prendas o doscientas con esa pantalla cuesta prácticamente lo mismo de preparar, así que cuantos más seáis, más barata sale cada una. En pedidos grandes no hay nada que le gane.
Ideal para: el diseño común de delante, el que es idéntico en todas las prendas. Escudos grandes, nombres de grupo, lemas.
A tener en cuenta: cada color es una pantalla, así que un diseño de cuatro colores son cuatro pantallas. Y un degradado o una fotografía no se pueden reproducir bien. Tampoco sirve para lo que cambia en cada prenda: si cada sudadera lleva un nombre distinto, la serigrafía no es el camino.
Está desarrollado en cuándo compensa la serigrafía.
DTF: la que resuelve que cada prenda sea distinta
El DTF (Direct To Film) imprime el diseño sobre una lámina y lo transfiere a la prenda con calor. Es la técnica que más usamos en sudaderas de grupo, por un motivo muy concreto:
No hay nada que preparar para cada diseño. Eso significa que personalizar cada sudadera con un nombre distinto no cuesta más que hacerlas todas iguales. Es lo que hace posible que las treinta prendas de una clase lleven treinta motes diferentes sin que el pedido se dispare.
Ideal para:
- Nombres, motes y dorsales de la espalda, que cambian en cada prenda.
- Diseños con muchos colores, degradados, ilustraciones o fotos.
- Pedidos pequeños, donde la serigrafía todavía no compensa.
A tener en cuenta: aguanta muy bien, pero con una condición —del revés, en frío y sin secadora, y la plancha nunca directamente encima—. Cumpliendo eso llega perfectamente al final de la vida de la prenda.
Bordado: el que no se despega nunca
El bordado cose el diseño sobre la prenda con hilo. No hay nada pegado encima: forma parte del tejido.
Ideal para:
- Escudos de colegio, instituto o club en el pecho izquierdo.
- La bandera en la manga.
- Cualquier prenda que vaya a durar varios cursos.
Ventajas: durabilidad máxima —el hilo no se cuartea ni se despega—, tacto y aspecto de gama alta, y es lo único sobre lo que se puede planchar.
A tener en cuenta: no reproduce letra muy pequeña. El hilo tiene grosor, y por debajo de unos 4-5 mm de altura de letra el texto deja de leerse. Si vuestro escudo lleva el nombre completo del centro alrededor, o tiene degradados, hay que simplificarlo o estamparlo. Está contado entero en el escudo del colegio: ¿bordado o estampado?.
La tabla rápida
| Si es... | Técnica | | --- | --- | | El diseño común de delante y sois muchos | Serigrafía | | Distinto en cada prenda (nombres, motes, dorsales) | DTF | | Multicolor, degradado o fotografía | DTF | | El escudo del centro en el pecho | Bordado | | Una prenda que va a durar varios cursos | Bordado |
Por qué casi todos los pedidos combinan dos
Es la parte que más sorprende y la más importante: no hay que elegir una.
El pedido típico de una clase lleva el escudo del centro bordado delante y el mote de cada uno en DTF detrás. Si además el grupo es grande y el diseño de delante es idéntico en todas, ese diseño va en serigrafía y sale más barato.
Cada técnica va donde es imbatible. Eso no encarece nada: es simplemente hacerlo bien.
Lo que no hacemos: vinilo
No trabajamos vinilo, y conviene decirlo porque a veces se pregunta por él directamente.
El vinilo es una lámina de color que se recorta con la forma del diseño y se aplica con calor. Durante años fue lo normal para poner nombres y dorsales. Hoy el DTF hace eso mismo y mejor: reproduce cualquier color en la misma pasada, no tiene el borde duro del recorte y no encarece que cada prenda lleve un texto distinto.
Así que si necesitáis nombres personalizados, la respuesta es DTF, y el resultado es mejor que el que daría un vinilo.
No hace falta que lo decidáis vosotros
Esta es la parte práctica: no tenéis que saber nada de esto. Nos enseñáis vuestra idea y os decimos qué va en cada parte y por qué. La prueba del diseño es gratis y llega antes de fabricar nada, así que si algo no se ve como esperabais se cambia ahí.
¿Tenéis un diseño en mente y no sabéis qué le va mejor? Contádnoslo y os lo montamos gratis, sin compromiso. Pide presupuesto aquí.