Sudaderas de 4º de ESO y 2º de Bachillerato
Cuándo se piden, quién las organiza sin adelantar dinero, qué poner y cómo juntar varias clases en un solo pedido para que salga mejor de precio.

Las sudaderas de 4º de la ESO y de 2º de Bachillerato son el pedido más común de todo el curso, y también el que más veces se queda a medias. El motivo no tiene nada que ver con el diseño: lo organiza un alumno de 16 o 17 años, no un adulto, y eso cambia todos los problemas.
Por qué no se parece a la de primaria
En primaria el pedido lo lleva el AMPA o un grupo de madres y padres: alguien adelanta el dinero, se recoge después y no pasa nada. En un instituto eso no funciona.
El delegado o la delegada no puede poner 800 € de su bolsillo y luego perseguir a treinta compañeros por los pasillos. Es el punto exacto donde mueren la mitad de estos pedidos: no en el diseño, en el momento de recaudar.
Por eso nosotros lo hemos quitado de en medio: abrimos una página del curso y cada alumno entra desde su móvil, elige su talla, escribe su nombre y paga la suya con tarjeta. Quien coordina ve en todo momento quién ha pagado y quién falta, y no toca dinero en ningún momento. Está desarrollado en cómo cobrar las sudaderas del grupo sin adelantar dinero.
El calendario del curso
Aquí no hay margen de interpretación, porque las fechas del instituto son fijas:
- Octubre y noviembre. Es cuando se piden las de 2º de Bachillerato que se quieren llevar puestas todo el curso. Es la mejor opción con diferencia: la prenda se aprovecha nueve meses en vez de tres semanas.
- Enero y febrero. El segundo momento fuerte. Da tiempo de sobra y todavía hace frío.
- Marzo y abril. Es cuando se acuerda la mayoría, pensando en el viaje de fin de curso o en la graduación. Va justo pero llega.
- Mayo. Tarde. Se puede hacer, pero sin margen para cambios de opinión.
- Junio. Ya no. La prenda llegaría con el instituto cerrado.
De media, en 2026 nuestros grupos han tenido las sudaderas en casa 14 días desde que se cierra el pedido, envío incluido. Lo que hay que sumarle no es la fabricación: es lo que tarda el curso en decidir el diseño y en que todo el mundo pague, que en cuatro clases es lo lento. Contad un mes largo desde que se empieza a hablar. La cuenta atrás completa está en cuándo pedirlas para que lleguen a tiempo.
Una clase o todo el curso
Esta decisión es la que más dinero mueve de todas, y casi siempre se toma sin darse cuenta.
Si cada clase pide por su cuenta, sois treinta. Si pedís las cuatro clases juntas, sois ciento veinte, y el precio por persona baja bastante, porque el coste de preparar el diseño se reparte entre todos.
Lo que funciona: que salga una persona por clase, que entre las cuatro cerréis un único diseño, y que después se abra una sola página de grupo para todo el curso. A partir de ahí no hay que coordinar nada más, porque cada alumno entra por su cuenta, elige su talla y paga la suya, venga de la clase que venga.
Si queréis que se distingan las clases, se hace cambiando una línea pequeña detrás (4º A, 4º B) y manteniendo idéntico el resto. No hace falta cambiar el color ni el diseño.
Qué se pone
Lo que hemos visto que aguanta bien el paso del tiempo:
Delante, pequeño: el escudo del instituto en el pecho izquierdo, o el nombre del centro. Discreto. Es lo que hace que la prenda sea del instituto y no una sudadera cualquiera.
Detrás, en grande: el nombre o el mote de cada uno. Es lo que convierte un pedido de prendas iguales en la sudadera de cada persona. Cómo elegirlo sin que el grupo acabe discutiendo está en nombres y motes para la sudadera del grupo.
Detrás, debajo: el año de promoción, en grande. Promo 2027, o los dos años del ciclo. Es el elemento que más se agradece diez años después.
Un diseño que funciona muy bien en institutos: el año grande formado por los nombres de toda la clase, con el mote de cada uno encima. Sale una prenda distinta para cada uno y a la vez idéntica de lejos.
Lo del estilo universitario americano —letra grande, número de promoción, aire college— también funciona en 2º de Bachillerato, y está contado en sudaderas tipo universitario americano.
El escudo: pedid permiso antes
Es el trámite que se olvida siempre. El escudo del instituto es del instituto, no vuestro. Antes de meterlo en el diseño, habladlo con jefatura de estudios o con dirección.
En la práctica casi nunca ponen pegas, pero conviene preguntarlo al principio y no cuando ya está el diseño cerrado. Y aprovechad para pedirles el archivo del escudo en bueno: un logo sacado de la web del centro suele estar a muy baja resolución y se nota en el estampado.
Las tallas, que aquí sí son de adulto
En 4º y en Bachillerato hay gente que gasta una S y gente que gasta una 3XL, y el tallaje es de adulto entero. Trabajamos de la XS a la 4XL y las tallas grandes no cuestan más.
Dos consejos que ahorran cambios:
- Que cada uno elija su talla, no el delegado. Es la ventaja de que cada alumno entre a su página: nadie decide por nadie.
- La sudadera de grupo se lleva holgada. Quien dude entre dos tallas, que suba. Hay una guía de tallas con las medidas reales de cada una.
Cuántos hacen falta
Cinco. No hay que llenar la clase entera ni esperar a que se apunten todos: si sois cinco, se puede pedir. En un curso donde siempre hay diez indecisos, eso quita mucha presión de encima al que organiza.
Todo el planteamiento para institutos está en sudaderas para institutos, y si lo que buscáis es la prenda para el acto de graduación, en sudaderas de graduación.
Y no confundáis las dos prendas: esta es la del curso, la que se lleva todo el año. La del acto es otra cosa y se pide con otros plazos, como explicamos en sudaderas de graduación de 2º de Bachillerato.
¿Os toca este curso? Decidnos cuántos sois y os montamos el diseño gratis, sin compromiso, para enseñárselo a la clase antes de decidir nada. Pide presupuesto aquí.